¿Qué es la Bolsa de Valores de Buenos Aires?

_” Nico! Ya empezó el año. ¿Sabés ya qué vas a estudiar? –
_ Corredor de Bolsa vieja _
_ Y se puede saber qué @#%$!¬~ es eso? _ “

Típica conversación de verano, aunque la respuesta no fue tan típica ¿no?
Esto de los millennials nos tiene a mal traer. Corredor de Bolsa; mirá que bien.

Dos interpretaciones posibles surgen de la charla anterior:

1) El pibe no tiene idea aún de qué hacer y tiró algo que, al menos en la película de Netflix anoche, parecía ser una buena carrera
2) El pibe la tiene clara, y le gusta la adrenalina de invertir, no sólo con dinero propio, ¡sino ajeno!

Tomando en cuenta que no soy psicólogo, la opción 1) queda para cuando termine esa carrera y me atreva a intentar escudriñar en la cabeza del millennial de 18 años sin enloquecer yo en el intento.
Pasemos entonces a desarrollar la opción 2).

Parece que en el último año del Secundario, un profe buena onda y preocupado porque sus estudiantes aprendieran (sin querer entrar en corporativismos fundamentalistas, especie en extinción), llevó a Nico y sus compañeros de visita a la Bolsa de Comercio de Buenos Aires. Allí les explicó, mientras observaban atónitos el nivel de stress en el aire, que una bolsa, no es más que un mercado, donde se compran y venden productos. Y que, como todo mercado, se especializa en un tipo de producto que llamaremos, para simplificar, Instrumentos Financieros.

Éstos, son básicamente las acciones, los bonos y cualquier otro documento que genere derechos y obligaciones de carácter económico para las partes de la transacción que se realice. Por ejemplo, las acciones son títulos negociables que, al adquirirlos, dan derecho al comprador a ser propietario de un “x” porcentaje de una empresa y por lo tanto a tener el poder de decisión (en ese mismo porcentaje) y percibir los dividendos que le correspondiere en caso de que la sociedad, arroje resultados contables positivos.

La gente que compra y vende en la Bolsa de Valores, lo hace porque o bien necesita fondos, o bien los tiene en excedente y desea invertirlos. En ese libre juego en el que unos buscan atraer a quienes tienen fondos ofreciéndoles buenas rentabilidades, éstos últimos buscan además que los riesgos sean los menores posibles, recordando siempre que, a mayor riesgo, mayor rentabilidad, y viceversa.

Quienes se encargan de realizar esta mediación, son los llamados Corredores de Bolsa: personas físicas (o jurídicas) que son los encargados de realizar la transacción. Son los únicos habilitados a hacerlo, por lo que nadie puede comprar o vender directamente ningún valor en la Bolsa, sin su intermediación. Son profesionales que gestionan la inversión y el financiamiento de sus clientes, asesorando e investigando las posibilidades que otorgan los mercados bursátiles argentinos.

La Bolsa de Comercio de Buenos Aires, es por lejos la más grande de la Argentina, pero hay varias más donde también se puede ejercer la profesión de Corredor de Bolsa, aunque es bueno aclarar que, para poder ingresar a desarrollar dicha actividad, es necesario el permiso de la propia institución y en general, es difícil que se generen vacantes para el ingreso de nuevos corredores.

Pero seamos optimistas, si el pibe está convencido, le gusta y es bueno, seguramente pueda comenzar al lado de algún Corredor más experimentado y desarrollarse hasta ocupar su propio lugar en el mercado bursátil.

Así que Nico: ¡adelante!