¿Cómo invertir en derivados financieros?

Mucho hemos conversado en Posts anteriores sobre inversiones en todo tipo de Activos Financieros. Petróleo, Litio, Oro, Divisas y hasta del Grafeno (sí, hice un post dedicado a él, así que si no tienes idea de qué es el grafeno y por qué invertir en él, te invito a leerlo). Sin embargo, la ingeniería financiera que se ha venido desarrollando desde la década del 80 y a la cual internet ha promovido exponencialmente, ha permitido el desarrollo de múltiples instrumentos financieros, inimaginados pocas décadas atrás.

En el post de hoy, hablaremos de uno de esos Instrumentos que a veces a la gente le cuesta entender, y que son los llamados

Derivados Financieros.

¿Qué es un derivado financiero?

La palabra “derivado” nos puede dar una aproximación bastante certera de qué de lo que estamos hablando, ya que nos da la sensación de un Instrumento que depende de otro “superior”. El precio de un derivado financiero dependerá del precio de un activo al que llamaremos subyacente. Entonces, por ejemplo, yo puedo invertir en un Futuro (también hice posts hablando de éstos) de petróleo, por un millón de barriles para el 15 de junio de 2019 a 65 dólares el barril.

Como ustedes recuerdan, el contrato futuro obliga a la compradora a adquirir esa cantidad de barriles a ese precio y al vendedor a vendérselo. La especulación se dará en que el precio a esa fecha puede estar por encima o por debajo del estipulado y evidentemente, una de las dos partes ganará lo que la otra pierda.

Por esta razón, imaginemos que, en marzo de 2019, el precio del barril sube a 70 dólares el barril. En forma automática, mi derivado financiero (el contrato futuro) sube exponencialmente de precio, ya que seguramente habrá inversores que me pagarán hasta 80 o 90 dólares por barril, con la expectativa de que, para el 15 de junio, el crudo haya trepado hasta los 100 o más.

Pero si en el mismo mes de marzo de 2019, el barril baja a 45, seguramente mi derivado pierda muchísimo valor, ya que quien lo compre, tendrá que pagar 65 por algo que a lo sumo (según las expectativas de ese momento) estará a 50.

Como verán, los precios de los derivados son muchísimo más volátiles que los de los activos subyacentes. Esto obedece a que los riesgos son mucho mayores.

Algo interesante de los derivados, es que permiten el apalancamiento, por lo que, invirtiendo una pequeña suma de dinero, uno puede ganar muchísimo (o perder muchísimo).

La decisión es toda tuya

El mundo de los derivados es por demás interesante y rentable, para un inversor con experiencia y muchos conocimientos. Pero si recién estás empezando, ni sueñes en acercarte a este mundo, ya que es por demás complejo y es necesario cosechar varios años de inversor en diversos productos antes de dar este paso, porque si lo haces, te aseguro que no habrá ningún Virgilio para guiarte.